Cada artículo que publicamos sigue un proceso fijo de verificación y edición. Así garantizamos que la información llegue a los lectores con el contexto necesario y sin apuros que comprometan la precisión.
Recepción de la información
Contraste de fuentes y datos
Redacción y revisión editorial
Publicación y seguimiento
El recorrido editorial de una crónica federal, desde la primera fuente hasta la publicación. Cada etapa tiene un responsable, un criterio de chequeo y un límite de tiempo claro.
Las notas llegan por correo, por teléfono o desde las redacciones regionales. Un editor de mesa revisa que el tema tenga interés público y que los datos básicos estén completos: lugar, fecha, protagonistas y contexto.
Se buscan al menos dos fuentes independientes por cada dato central. Para temas de salud y educación, se consultan documentos oficiales, actas de reuniones y registros de organizaciones locales. No se publica una cifra sin su origen.
El cronista escribe la nota con lenguaje claro y sin adjetivos innecesarios. La edición corrige errores de contexto, nombres propios y referencias geográficas. Se evita el sensacionalismo y se prioriza la precisión sobre la velocidad.
Antes de publicar, un editor responsable firma la nota. Se verifica que los enlaces funcionen, que las imágenes tengan crédito y que el título no prometa más de lo que el texto sostiene. La publicación se programa en horarios de mayor lectura.